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Reductor de colores PNG

Aligera tus PNG reduciendo su número de colores. Sube hasta 500 archivos de una vez, ajusta los parámetros en el primero y procésalos todos en tu navegador.

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Aligerar un PNG reduciendo su número de colores

¿Por qué reducir colores en lugar de «comprimir»?

El PNG es un formato sin pérdida: su compresión DEFLATE devuelve exactamente los píxeles que recibió. Volver a pasarlo por un compresor no aporta casi nada, porque ya está comprimido todo lo que su codificación permite. Con las mismas dimensiones, la única palanca que queda es cuánta información guarda cada píxel, es decir, el número de colores.

Un PNG en color verdadero con transparencia ocupa 32 bits por píxel antes de comprimir. La especificación PNG prevé otro modo, el tipo de color 3: los píxeles ya no llevan un color sino un índice dentro de una paleta de 256 entradas como máximo, en 8 bits — o 4, 2 e incluso 1 bit si la paleta es más corta. Pasar de 32 a 8 bits divide entre cuatro los datos que recibe DEFLATE, y la repetición de los mismos índices le da además un material mucho más favorable.

En una captura de pantalla, un logotipo, un pictograma, un esquema o una ilustración de colores planos rara vez hay más de unas decenas de tonos realmente distintos: la reducción suele pasar desapercibida. Eso es justo lo que te permite comprobar la vista previa antes de lanzar los 499 archivos restantes.

Para quién es esta herramienta

Desarrolladores front-end
Los pictogramas, logotipos y capturas de interfaz versionados en un repositorio engordan tanto la aplicación como cada clonado. Una pasada a 16 o 32 colores mantiene nítido el dibujo plano y baja a 4 o 5 bits por píxel, algo que repercute directamente en el Largest Contentful Paint, cuyo umbral «bueno» en las Core Web Vitals está fijado en 2,5 segundos.
Redactores técnicos y equipos de documentación
Un manual de usuario o un tutorial paso a paso acumula enseguida cientos de capturas. Comparten el mismo tema de interfaz, así que reaccionan igual: ajusta la paleta en la primera, aplícala a las otras 499 y te ahorras revisar archivo por archivo.
Diseñadores y equipos de producto
Figma, Sketch e Illustrator exportan siempre PNG en RGBA de 32 bits, incluso para una maqueta de doce colores. Reducir la paleta antes de enviar la lámina a revisión aligera los adjuntos y los hilos del equipo sin volver a abrir la herramienta de diseño.
Responsables de sitios web y de SEO
Las imágenes siguen siendo la parte más pesada de una página media. Cuando el formato PNG viene impuesto — transparencia, texto nítido, captura de pantalla —, reducir la paleta es la única forma de bajar el peso sin cambiar de formato ni recortar las dimensiones, y por tanto sin tocar lo que ve el visitante.
Equipos de soporte y de calidad
Las capturas adjuntas a los tickets y a los informes de pruebas se acumulan por cientos en los gestores de incidencias. Una pasada en lote antes de subirlas libera espacio sin volver ilegibles los textos de la interfaz, porque la cuantificación conserva el contraste de las zonas planas.

Cómo funciona

Cada imagen se resume primero en un histograma de sus colores. La paleta se construye después por corte mediano, el algoritmo que Paul Heckbert publicó en SIGGRAPH en 1982: se parte de una caja con todos los colores y en cada ronda se corta aquella cuya dispersión pesa más, por su canal más extendido y por su mediana de población. Cada caja final aporta una entrada de la paleta: la media ponderada de los colores que contiene.

Luego cada píxel se empareja con la entrada más cercana en un espacio donde las componentes están premultiplicadas por el alfa; sin eso, un píxel transparente podría heredar el color de una entrada opaca del mismo tono. Si activas el tramado, el error de redondeo de cada píxel se reparte entre sus vecinos con los coeficientes de Floyd y Steinberg (1976), recorriendo las filas en sentidos alternos, de modo que los degradados dejan de partirse en franjas.

Por último la imagen se reescribe como PNG de tipo de color 3: un fragmento PLTE lleva la paleta, un fragmento tRNS lleva la opacidad de cada entrada cuando la imagen la necesita, y la profundidad de bits se elige lo más ajustada posible. Las filas se escriben sin filtro — en una imagen con paleta los bytes son números de entrada y su diferencia no significa nada — y las comprime en zlib el propio navegador. Todo ocurre en tu máquina.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia de un compresor de imágenes normal?
Un compresor normal reconvierte a JPEG o WebP, dos formatos con pérdida que emborronan los bordes nítidos — justo lo que no quieres en una captura o un logotipo — y el JPEG además pierde la transparencia. Aquí el archivo sigue siendo un PNG: los bordes siguen perfectamente definidos, la transparencia se conserva y lo único que cambia es cuántos tonos hay disponibles.
¿Cuántos colores conviene elegir?
Depende por completo de la imagen, y para eso está la vista previa. En la práctica: de 2 a 16 colores bastan para un pictograma, un logotipo monocromo o un esquema de líneas; de 32 a 64 sirven para la mayoría de capturas de interfaz; de 128 a 256 hacen falta en cuanto aparecen degradados, sombras proyectadas o fotografía. La herramienta indica cuántos colores tiene realmente el original: si ya son menos que tu ajuste, la paleta no se rellena artificialmente.
¿Se conserva la transparencia?
Sí, y con toda su gradación. El fragmento tRNS de un PNG con paleta da a cada entrada su propia opacidad, de 0 a 255, así que las sombras proyectadas y los bordes suavizados salen intactos, a diferencia del GIF, que solo entiende de transparencia total o nula. Los píxeles completamente transparentes se agrupan incluso en una entrada propia, para que una zona invisible nunca vuelva a verse.
¿Por qué a veces el archivo sale más pesado que el original?
Por dos motivos. O bien el original ya era un PNG con paleta optimizado, en cuyo caso queda poco que ganar y volver a codificarlo puede costar unos bytes. O bien el tramado está muy alto: sustituye las zonas planas por una nube de píxeles, ese ruido rompe las repeticiones de las que se alimenta DEFLATE y el archivo engorda. El porcentaje que aparece en cada archivo te lo avisa; baja el tramado o quédate con el original.
¿Mis imágenes se envían a un servidor?
No. La descodificación, la cuantificación y la escritura del PNG ocurren íntegramente en tu navegador, en JavaScript. Ninguno de tus archivos sale de tu dispositivo, nada se sube y nada queda guardado al cerrar la pestaña. Por eso tampoco hay un límite de tamaño por archivo: lo decide la memoria de tu equipo, no una cuota de servidor.